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20/9/13

Amargura de Noemi parte II

LA AMARGURA DE  NOEMI -II




Dios te bendiga!


Continuamos con este maravilloso tema, para nuestro crecimiento espiritual y fortalecimiento de la fe. Por si perdiste el orden aquí está el enlace:  amargura de noemí I



V
La dirección de Dios en nuestra vida la debemos procurar siempre.

Muy probable que si el esposo de Noemí, Elimelec buscara la dirección de Dios no habría muerto ni él ni sus hijos, y no dejarían desprotegida a Noemí en su rol de esposa y de madre y a fin de cuentas de mujer.
 Encomienda a Jehová tu camino, Y confía en él; y él hará.  Exhibirá tu justicia. (Salmos 37:5,6)

Qué decimos? Que para todo lo que hagamos busquemos la dirección de Dios, a veces hay cosas que la vemos como insignificantes, pero es mejor preguntarle a Dios por cualquier tema que nos tenga en preocupación, ansiedad, duda, y comprobemos su voluntad.

En el camino puede haber dificultades en la búsqueda de la guía de Dios, lo mejor que podemos hacer es perseverar, perseverar y orar sin cesar.
avivameentucamino.blogspot.com


VI
Qué consecuencias deja la amargura?

Todo lo malo que se pueda imaginar! J

Una de las peores consecuencias es que nos apartamos de Dios. Sí. Debido al cumulo de rencor, odio, finalmente amargura.

Añadimos problemas a nuestra vida, aparte del que nos causa la amargura, añadimos más porque pagamos con otro la ira, el enojo que hay dentro y no lo desahogamos con la persona correcta.

La vida espiritual mengua, las oraciones tienen estorbos a causa de esto, contagiamos a los demás con el pesimismo, etc.

La palabra de Dios dice:
Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia. (Efesios 4:31)

Con semejantes cosas no estaremos bien delante de Dios ni de los hombres, y posiblemente si Cristo viene nos quedamos.

Qué haremos? Hacer todo lo que esté en nuestra mano para desechar la amargura, enojo, ira, etc. Si es necesario buscar ayuda de un experto en la conducta  humana y por supuesto buscar la ayuda principal que es la de Dios.

Finalmente, en el camino de Dios es muy fácil que podamos adquirir amargura motivado a los diferentes procesos que pasamos. Ahora bien lo que nos concierne es hacer como Noemí, reconocer nuestra situación.


El primer paso: Reconocer, cómo nos sentimos, la emoción que está en el momento.

Segundo paso: Buscar ayuda, primero la de Dios y de ser necesario la de un experto en la conducta humana. Qué da vergüenza ir a donde un terapeuta, orientador, sicólogo o como le quieras llamar?! Apartad tal sentir, es mejor ir al médico, encontrar la cura que seguir enfermos y que nuestra alma se pierda.

Tercer paso: Perdonar, a nosotros mismos y a quien nos causó la ofensa o el dolor.

Cuarto paso: Decidir olvidar, si hay algo de bueno dejémoslo ahí, luego todo lo malo apartarlo. Es mejor convivir con los mejores recuerdos y dejar a un lado los que nos causó el dolor o sufrimiento. Qué es difícil?! Sí. Sí lo es. Pero se puede. Con la ayuda del Espíritu Santo se puede!

Quinto paso: Buscar compañía. No nos quedemos aislados, es verdad que pasamos por el tiempo que nos aislamos y nos ponemos una coraza para que nadie más nos dañe, pero así no nos vamos a sanar, lamentablemente nos sanamos enfrentando la realidad, ojala todo se resolviera como uno se lo “imagina”, hay una realidad que nos espera para ser superada.



Amad@ , es verdad que es  difícil y complicado lidiar con el dolor, con la amargura, pero una cosa sí podemos hacer que es elegir ser libre de este azote. Podemos elegir buscar a Dios, su ayuda, su amor y consuelo.

Por qué tomé a Noemí como base para este estudio? Porque lo que ella vivió cualquiera de nosotros lo puede vivir, ella no era una “profeta x”, ni alguien con mención súper especial, es un ser humano simple, normal, como tú y yo que tenemos anhelos, sueños que realizar, que pasamos también por situaciones incomodas.

Noemí soportó su proceso, ella es un ejemplo de que soportemos la prueba, mejor aferrémonos a las promesas de Dios, sumerjámonos en El. No sabemos qué hacer? Preguntemos, busquemos ayuda.
Por qué hago énfasis en la ayuda? Porque en la “autosuficiencia” que tenemos, creemos que podemos hacer las cosas por nuestra propia cuenta, en vez de salir a la superficie, lo que hacemos es sumergirnos más  y más profundo.

En el camino de Nuestro Señor Jesús tendremos aflicciones, pero si permanecemos con todo en EL, Jehová Dios se  inclinará y traerá liberación y sanidad a nuestras vidas, la sed de nuestra alma será saciada. Volveremos a tener gozo en el corazón, e irradiaremos la luz, la paz de Cristo.


Fuentes complementarias:
*Diccionario bíblico de nombres Hitchcock.
*Seminarioabierto.com 

28/8/13

Principios para ser una mujer de ministerio (II)


Continuamos con la segunda entrega de éste glorioso tema!

Dios te continúe bendiciendo a ti que vas a leer estas líneas!

Seguimos con los principios para ser una mujer de ministerio, vamos a darle un vistazo a los siguientes puntos:



avivameentucamino.blogspot.com
Ser guiadas y llenas del Espíritu Santo. A qué se refiere?

Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios. (Ro 8:14).
Una mujer de ministerio se deja guiar por el Espíritu Santo, su guía es tan importante ya que nos guía a toda verdad, luz, justicia. Si nos dejamos llevar por el, todo lo que hagamos será del agrado de Dios y todo quedará ungido por su Santo Espíritu.
Ser guiadas por el Espíritu Santo puede ser de bendición para tantas personas que tal vez no nos  imaginamos. A través de nuestro actuar convenceremos a las personas que no conocen de Dios a que lo busquen con su corazón.

Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen. (Hch 2:4).

Después de ser guiadas, el Espíritu Santo nos llena. Es algo inexplicable, sentimos que todo lo que necesitamos lo tenemos, la llenura del Espíritu Santo se traduce en paz, gozo. Y somos capacitadas por él, para llevar a cabo la misión que nos ha sido entregada.
Y muy importante es el mismo Espíritu Santo que nos da qué hablar, qué hacer en determinados momentos o cuando más estamos necesitando su guía.

Y así que vino hasta Lehi, los filisteos salieron gritando a su encuentro; pero el Espíritu de Jehová vino sobre él, y las cuerdas que estaban en sus brazos se volvieron como lino quemado con fuego, y las ataduras se cayeron de sus manos. (Jue 15:14).
En esta parte vemos que el Espíritu Santo en el Antiguo Testamento descendía. En este verso descendió sobre Sansón, al ser lleno del Espíritu Santo tuvo poder de quebrar las cuerdas, con su poder la mujer de ministerio rompe barreras, rompe todo tipo de obstáculos, por qué? Porque tiene la unción, el poder del Santo de Israel.
Es decir, que tendrás fuerzas para resistir los dardos de fuego del enemigo, así como todos los impedimentos que se añadan para que no cumplas con lo que Dios te ha dado. Mujer tienes poder!!

Sometidas a Dios y a sus líderes espirituales. Qué es eso?

Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros. (Stg 4:7).
En este apartado queremos resaltar que primero debemos someternos a Dios, esto se traduce, en obediencia, temor y fidelidad a Él  y a su palabra. Si no nos sometemos a Dios a quien no vemos, cómo nos vamos a someter a quien vemos? Es para pensarlo.
Por esto, cuando nos sometemos a Dios, fácilmente nos sometemos a los líderes espirituales, ya sea en la congregación en la que estamos o a nuestro mentor o guía espiritual al cual acudimos para cualquier asunto.

Por causa del Señor someteos a toda institución humana… (1P 2:13)
Aquí el Apóstol Pedro nos insta que a todo ente humano al cual se le deba respeto, que seamos obedientes o que tengamos reverencia. Por ejemplo: al Presidente de la nación se le respeta y cuando dicta un decreto sus funcionarios y el pueblo lo aceptan. Así es como Dios quiere que hagamos, que tengamos respeto, reverencia, como su fuera a el mismo.

Siervos, obedeced a vuestros amos terrenales con temor y temblor, con sencillez de vuestro corazón, como a Cristo. (Ef 6:5).
El Apóstol Pablo insta a todos los sierv@s  a que obedezcamos a nuestros amos, tanto si estamos en el empleo, en la iglesia, en alguna otra organización en la cual exista alguien superior en jerarquía a nosotros.
Cuando no nos sometemos a nuestros líderes, no generamos confianza en la gente, por esto es mejor estar en el orden que en el desorden.

Tus frutos:

Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley. (Gá 5:23).

Uno de los aspectos más importantes es que cuando somos nuevas criaturas, vamos dando fruto, es decir, nuestra forma de pensar, actuar van cambiando.
La mujer de ministerio debe reflejar el amor, el gozo, paciencia, fe, etc. Porque esto muestra que ya es otra mujer renovada, nueva a la manera de Dios.
Por nuestros frutos conocerán si somos mujeres de fe, mujeres de ministerio.

Tu llamado al ministerio.

Por lo cual asimismo oramos siempre por vosotros, para que nuestro Dios os tenga por dignos de su llamamiento, y cumpla todo propósito de bondad y toda obra de fe con su poder. (2Ts 1:11).

Tu llamado a la obra de Dios es santo e irrevocable, y es digno. Además accionar para que seamos dignos del llamado que hemos recibido.
Oídme, costas, y escuchad, pueblos lejanos. Jehová me llamó desde el vientre, desde las entrañas de mi madre tuvo mi nombre en memoria. (Is49:1).
Cuando nuestro Dios nos llama lo hace como dice el profeta, desde el vientre de la madre. Por lo que ya Dios ha diseñado lo que quiere que hagamos para su Gloria.


Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros,  a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo. (Ef 4:11,12)


Procurad los dones espirituales:

Procurad, pues, los dones mejores. Más yo os muestro un camino aun más excelente. (1 Co 12:31).

Porque a éste es dada por el Espíritu palabra de sabiduría; a otro, palabra de ciencia según el mismo Espíritu;  a otro, fe por el mismo Espíritu; y a otro, dones de sanidades por el mismo Espíritu.  A otro, el hacer milagros; a otro, profecía; a otro, discernimiento de espíritus; a otro, diversos géneros de lenguas; y a otro, interpretación de lenguas. (1 Co 12:8-10).

Si quieres recordar los primeros principios, accede aquí:  Principios para ser una mujer de ministerio parte I

Desde el vientre de tu madre Dios te llamo con un plan ya diseñado, el Apóstol Pablo menciona diferentes funciones para el Cuerpo de Cristo, tu llamado puede estar en uno de esos.

Finalmente, todo es un proceso, primero un paso y luego otro. No nos desanimemos, tomemos aliento y sigamos en la perseverancia, Dios es fiel y nos capacita para toda buena obra, y si la estamos pidiendo mucho más todavía! 

Dios te continúe bendiciendo!


25/8/13

Principios para ser una mujer de ministerio (I)


Principios para ser una mujer de ministerio


avivameentucamino.blogspot.com

Estamos en una etapa en donde muchas mujeres desean ser productivas para el reino de Dios, y encuentran que la manera de hacerlo es teniendo un ministerio. Y esto  está correcto, porque todo aquel que desea ser útil en el cuerpo de Cristo a buena cosa aspira.


Recordemos que tener una función en especial, requiere de responsabilidad, compromiso, entrega y mucho esfuerzo por no decir que sacrificio. A la vez que es como dar a luz un hijo, ya que hay que esperar un tiempo y luego algunas señales del alumbramiento que por lo regular involucra el dolor, pero una vez el hijo está en nuestros brazos, se nos olvida y sonreímos porque el gozo que tenemos es superior a lo ya vivido.

Vamos a darle un vistazo a algunos principios aplicables para ser mujeres poderosas en Dios.

Las mujeres asimismo sean honestas, no calumniadoras, sino sobrias, fieles en todo. (1 Ti. 3:11)


Estas son cualidades sumamente importantes para ser mujeres de ministerio, todo inicia por un proceso interior que luego termina dando a luz al exterior. Examinemos estas cualidades:

Sean honestas. Por qué debo ser honesta?
La honestidad podemos decir es una virtud o cualidad que hace referencia a no ir de acuerdo con el engaño o la mentira. La persona honesta respeta y va acorde con la verdad. Y no se confabula con otros para la maldad o actos que son dudosos.
En aplicación al ministerio, la mujer debe tener la verdad como uno de sus principios, porque de esta manera se gana la confianza y el respeto de los demás.

 No calumniadoras. Cómo así?
La calumnia en un sentido simple la conocemos como levantar falsos testimonios a otra persona, inventar una mentira y atribuírsela a alguien más.
Una mujer que se conduzca de esta forma, no genera confianza y respeto, por lo tanto su ministerio no será fructífero e irreprensible.  Además de que a Dios no le agradan tales cosas.
En aplicación a su ministerio, es que no andemos inventando cosas o hablando cosas que nos imaginamos pero que no estamos seguras o tenemos base. Cuidarnos de las mentiras.

Sobrias. Qué es ser sobria?
De primer plano relacionamos sobrio con la embriaguez. Pero en este contexto no se aplica a “estar borracho”, es otro tipo de sobriedad. Ahora bien, mejor es que se si no se tiene control con eso mejor lo eviten (aquí cada quien sabe cómo anda en este punto).
Ser una mujer sobria significa tener moderación en todo lo que haga. Sencillez, y modestia. Así como tener conciencia de lo qué está haciendo, en su ministerio y en cada aspecto de su vida, ya que el ser humano es integral.
En aplicación a su ministerio, es que todo lo que hagamos sea con moderación, sencillas, con conciencia, no alborotadoras, más bien siempre formando parte de la solución. Además de que evite el vino si no tiene dominio propio al respecto.

Fieles en todo. Fiel?
Fiel se deriva de fidelidad, entonces qué es la fidelidad? Es una cualidad o virtud, que hace referencia en cumplir con los compromisos que tenemos, la fidelidad involucra una relación estrecha entre una persona con otra, o una relación entre sus principios y algo. Además de poseer la cualidad de la discreción.
En aplicación a su ministerio, la mujer de ministerio es cumplidora de sus compromisos, y está involucrada en una conexión entre ella y su ministerio, entre ella y Cristo. Por lo tanto, no es una persona dada a traicionar o dar la espalda cuando se le necesita.


Antes de que Dios nos entregue un ministerio, primero debemos ser procesados, limpiados, capacitados, en esta labor interviene el Espíritu Santo, por lo que podemos estar confiadas en El.
Ahora bien, estas cualidades muchas veces vienen con la persona, y también se adquieren y desarrollan. Antes de aspirar a un vuelo de gran escala, primero debemos volar en menor escala. Todo de menor a mayor.

Es aceptable preguntarnos cómo estoy yo? Tengo estas virtudes?
Si descubrimos que nos falta en un área, lo mejor es identificarlas y ponernos manos a la obra.  Con nuestro esfuerzo y la guía de Dios, es posible.

Y las que ya tenemos, mejorarlas cada vez más. 

Espero en Dios arrojar luz sobre este tema, tendremos una segunda entrega del mismo.