1/11/13

Son las promesas de Dios difíciles de alcanzar? 



Esta es una pregunta, que muchas veces también me la he hecho. Mi mente viaja a través de la Biblia en busca de personajes que esperaron en la misericordia de Dios. Hoy día podemos creer que las promesas son a futuro, pero también las promesas se pueden volver en presente.


Que el Padre bueno que está en el Cielo te bendiga más!


La palabra escrita de Dios está llena de muchas promesas para todo aquel que cree en Dios, también hay advertencias tanto para gente buena y mala.

En la Biblia nos damos cuenta que las promesas que Dios hacia, a quien él las hacía, tenían dos aspectos fundamentales que son:

La fe.  Y  la capacidad de esperar.



La fe, porque la palabra dice que sin fe es imposible agradar a Dios. Cuando alguien conocido nos promete algo, qué hacemos? Que confiamos en que lo hará.

Eso mismo quiere Dios con nosotros, que confiemos en que cumplirá lo prometido.

avivameentucamino.blogspot.comLa capacidad de esperar, sucede que en la Biblia vemos que luego de Dios hacer una promesa, pasaba un tiempo entre la palabra entregada y el cumplimiento de la misma. Todos aquellos que registra la Santa Escritura tuvieron que esperar, y no 5 meses, 2 años, ellos esperaron más de ahí, lo que diríamos nosotros hoy día “casi una vida”.

Pero qué sucede si Dios te ha prometido algo y ves que el tiempo pasa y no pasa nada?

La respuesta es simple: ESPERA.

Qué hacer mientras se espera?




Seguir creyendo en Dios y Su palabra, además de continuar afirmando tu fe.

Sigue asistiendo a tu congregación, sigue leyendo la Palabra, sigue orando, sigue cuidando tu vida espiritual.
En este tiempo Dios hará grandes cosas en tu vida. Aunque no lo veas en un plano físico como por ejemplo: con dinero, bienes materiales, etc.

Las cosas grandes que Dios hará en tu vida lo verás reflejando en tu madurez y crecimiento espiritual, el mismo Espíritu Santo se encargará de hacerte saber lo que vas recibiendo de parte de Dios.


Tu mism@   te  sorprenderás.

En este tiempo de espera Dios trabajará en ti tu fe y tu paciencia. Para que luego de llegar el día el gran día que se materialice la promesa, tú sepas qué hacer con ella. Recuerdes el motivo por el cual vino la promesa. 

Para que también des testimonio de lo que el Padre Celestial ha hecho en tu vida.

En este camino mientras esperamos llega la desesperación, y hasta la duda.

Lo que mejor podemos hacer es disipar la duda recordando la palabra de Dios. Cuando te llegue la duda, recita en voz alta o en tu pensamiento el verso que más te gusta, o el que el Espíritu Santo ponga en ella.

En el momento de desesperación, decide orar.

Orar?

Sí. Orar.

El espíritu siempre está dispuesto, y la carne se ocupa de detenernos. Hay que vencer, cómo? Orando.

Orando y recordando tu promesa, recordando la palabra de Dios.

En el momento de desesperación, decide alabar, canta, muévete, haz algo. Pero vence ese dardo de fuego que lo único que quiere es detenerte.

Las promesas de Dios la veremos cumplidas sí creemos, creemos y creemos.

Así como creamos en nuestro corazón, así será hecho.

Es difícil, sí y mucho. No podemos decir que todo es color de rosa. Aquí es donde  te toca enfrentar la –realidad- con la –verdad-.  

Cuál es tu verdad?
Lo que tú sabes que eres en Dios, lo que tú sabes que Dios ha hecho en tu vida, lo que tú sabes lo que Dios te ha prometido, lo que tú sabes en quién has creído.

Cómo se relaciona esto en avivar el fuego del don que Dios ha puesto en ti?
Según es tu fe, así crecerá el fuego de Dios en tu vida, así harás, así dirás. Así como esperes, así te moverás en Dios. 

Finalmente amad@, te invito a que mantengas siempre fijo en tu mente y corazón las promesas de Dios, y especialmente aquellas que Dios te ha prometido a ti. Este tiempo es útil para desarrollar tu capacidad de esperar y fortalecer tu Fe.

Paz y gracia!

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