6/12/13

Afirma mi corazón

Afirma mi corazón




Que las grandes bendiciones te alcancen en este día!


Para el post del día de hoy tenemos un punto de análisis muy bueno e interesante. Mirando bien es para mucha bendición a nuestras vidas de forma permanente.


avivameentucamino.blogspot.com








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Escogemos:


Enséñame, oh Jehová, tu camino; caminaré yo en tu verdad; Afirma mi corazón para que tema tu nombre. (Salmos 86:11).


Este pequeño verso tiene gran significado,  recibimos  las enseñanzas siguientes:





Uno.
Esta porción corresponde a una oración hecha por el Rey David, hombre conforme al corazón de Dios. De los buenos atributos que se pueden destacar de este Rey es que sabía humillarse delante de la presencia de Jehová sin buscar justificarse. Sabiendo En la veracidad de Dios en su vida y la naturaleza del como humano, el oraba que:


Dos.
Enséñame, oh Jehová, tu camino. 

David muestra anhelo por andar en los caminos que a su Dios le agradaba, quería agradar a Dios, eligiendo el camino de su Señor.  

Con qué frecuencia le pedimos a Dios que nos enseñe su camino? La palabra dice que hay caminos que al hombre le parecen derechos, pero en verdad son caminos de perdición.


En los evangelios se nos enseña que Cristo es el camino la verdad y la vida. Por lo que pedir a Dios enseñame tu camino es pedirle, enseñame a Cristo, cada uno de nosotros está llamado a ser imitadores de Jesús, es el nuestro modelo.

Queremos saber el camino de Dios? Entonces miremos a Jesús.

Caminaré yo en tu verdad

Una vez Dios nos muestra el camino, caminamos en ese camino. El Rey David dice que caminará en la verdad de Dios, y la verdad de Dios se llama Jesús.

Por qué? Porque lo único que no tiene “verdades relativas”, es Dios y su soberanía, quien entregó a su único Hijo en rescate de todos nosotros.


Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí. (Juan 14:6).


Afirma mi corazón para que tema tu nombre


Asombroso!

El Rey pide que Dios afirme su corazón para que tema siempre el nombre de Jehova. Esto tiene implicaciones profundas:

Afirma el corazón, por qué? Dice la palabra que el corazón del hombre es inconstante. Además de que va de continuo al mal.

Aun después de nosotros conocer de Dios podemos tener instantes en que nuestro corazón quiera desviarse a lo malo. Por esto el Rey en su oración pide afirmar su corazón en Dios.

Pero para qué?

Para que tema siempre tu nombre.

Esto es una muestra de la reverencia que David quería o quiso darle a Dios, él en su forma intima con Dios, para que se refleje en lo exterior, el nombre del Señor es temible, hasta los montes huyen de la presencia del Señor, quién puede sostenerse en pie delante del Señor?

El temor a Jehová es el principio de la sabiduría. El temor a Dios es lo que lleva al hombre/mujer a tener un corazón sincero  y una devoción genuina para con El.


Veamos algunos ejemplos de la importancia del temor a Dios:


Temed a Jehová, vosotros sus santos, Pues nada falta a los que le temen. (Salmos 34:9).

Temed más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno. (Mateo 10:28).

El fin de todo el discurso oído es este: Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre. (Eclesiastés 12:13).


En consecuencia a lo que ya hemos citado, una de los mejores regalos que le podemos pedir a Dios es que afirme nuestro corazón en su temor, para que así andemos en el camino que Jehová nos enseñará. El todo del hombre en su expresión sencilla se resume en tener su vida conectada al Santo Espíritu de Dios, guardando los mandamientos, ahora bien este es el resumen que la Palabra de Dios nos cita: ama a Dios en primer lugar y luego ama a tu prójimo.


Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. (Mateo 22: 37, 38, 39).


Esto es todo lo que necesitamos.


Si de todas formas vamos a creer en algo, por qué no creer en Dios? Por qué no darnos esa oportunidad?


Paz y Gracia.



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