27/12/15

¿Está Dios en mis metas de nuevo año?





avivameentucamino.blogspot.com




Ya casi se aproxima un nuevo año, lo cual nos trae el recordatorio de las metas, y  planes que nos propusimos en un inicio también de año. Pasamos balance  y obtenemos un resultado.


Estamos nueva vez en esta etapa de plantearnos nuevas metas,  nuevos proyectos. Y una inquietud surge en mí, y es la siguiente:

¿Le he preguntado yo a Dios si esas metas que me he planteado están bajo su voluntad? ¿Le he consultado al Señor las metas que El tiene para mí en este año nuevo?

Es un  momento aceptable para hacer una parada y evaluar esta parte. Primero ver qué quiere Dios, y luego todo lo demás.

Bien se aplica este verso bíblico:

Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. 
(Mateo 6:33).

El ocuparnos de las cosas del Señor, nos traerá vida y gozo. Manteniendo nuestra mirada en Dios, en Cristo y su palabra.

Es una realidad que todo aquel que quiere agradar a Dios, se ve afectado por el bombardeo constante de ofertas, y distracciones que lucen como “buenas” pero que en el fondo traen “daño, perjuicio, muerte” al ser humano, el tener riquezas, aparentar tener una vida excelente, y cosas por el estilo.



Entonces, ¿qué podemos hacer?

Todos aquellos que queremos agradar al Señor y andar en integridad, es conveniente detenernos y buscar en oración el rostro de Dios, pidiendo la dirección del Espíritu Santo, para que en este nuevo año, se establezcan y logren en nuestras vidas las metas que Dios quiere en nosotros y si es su voluntad concedernos las que tenemos en nuestras mentes.


Buscad a Jehová y su poder; Buscad siempre su rostro. (Salmos 105:4).

Con esto digo, es bueno tener proyectos, planes, y trabajar en pos de ellos, sin dejar de buscar el reino de Dios, y lo que el Señor quiere para con nosotros.

Concluyendo, a la luz de este nuevo ciclo, busquemos tanto la dirección de Dios y conforme a su voluntad que nos conceda todos aquellos proyectos que hemos decidido emprender.  Que nos conceda nuestro Señor Jesús la gracia de poder encontrarle.


Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano. (Isaías 55:6).



Paz y Gracia

17/11/15

Jesús y Zaqueo

Un encuentro único y especial entre Jesús y el hombre


Dios te continúe bendiciendo! 

Para el breve estudio de la palabra tendremos la base bíblica de Lucas 19: 1 al 9, probablemente ya haz escuchado sobre esto.  Esta historia es muy variada en su contenido y dependiendo el enfoque que cada quien le pueda dar. 

En esta oportunidad con la ayuda de Dios, tendremos diferentes puntos para ver, bien pueden ser pinceladas para luego ser desglosadas ampliamente.

Espero sea de provecho para ti, manos a la obra!! 


avivameentucamino.blogspot.com

Habiendo entrado Jesús en Jericó, iba pasando por la ciudad.                 
Y sucedió que un varón llamado Zaqueo, que era jefe de los publicanos, y rico,  procuraba ver quién era Jesús; pero no podía a causa de la multitud, pues era pequeño de estatura.
 Y corriendo delante, subió a un árbol sicómoro para verle; porque había de pasar por allí.
 Cuando Jesús llegó a aquel lugar, mirando hacia arriba, le vio, y le dijo: Zaqueo, date prisa, desciende, porque hoy es necesario que pose yo en tu casa.  Entonces él descendió aprisa, y le recibió gozoso. Al ver esto, todos murmuraban, diciendo que había entrado a posar con un hombre pecador. Entonces Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: He aquí, Señor, la mitad de mis bienes doy a los pobres; y si en algo he defraudado a alguno, se lo devuelvo cuadruplicado.
 Jesús le dijo: Hoy ha venido la salvación a esta casa; por cuanto él también es hijo de Abraham.  Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido.


En esta lectura nos encontramos con el escenario de que el Maestro iba pasando  en una de esas largas caminatas y pasaría por donde Zaqueo estaría en espera de él.

Las enseñanzas que podemos obtener de esto es:

Primero, Jesús iba pasando y en su Omnisciencia sabía que estaría un hombre allí esperando a que pase.  Lo llamó por su nombre. Nos preguntamos de dónde sabía Jesús el nombre de Zaqueo si no se conocían?


Esto nos confirma la palabra que dice en el libro de Jeremías:

 Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que nacieses te santifiqué, te di por profeta a las naciones. (Jeremías 1:5).

Dice una parte de la escritura que nuestro Dios, sabe la cantidad de cabello que tenemos, que llama a las estrellas cada una por su nombre. Entonces,  no te conocerá Jehová Dios a ti? O no me conocerá a mi?

Pues qué bueno que Dios nos conoce mejor de lo que nosotros creemos  conocernos a nosotros mismos. Y que así  mismo obra a nuestro favor.

4/4/15

Señor, ¿tú me lavas los pies?

                           ¿Tú me lavas los pies?



Dios continúe derramando bendiciones a tu vida!

En el post siguiente trataremos una breve reflexión-estudio a la luz de estos versos tan interesantes. Es mi deseo que una palabra de vida quede guardada en tu corazón, así como quedó en el mío.


Manos a la obra!

avivameentucamino.blogspot.com












Estamos en unos días llamados Semana Santa en los cuales se recuerda año tras año lo que fue la vida, muerte y resurrección de Cristo Jesús.


Entonces vino a Simón Pedro;
 y Pedro le dijo: Señor, ¿tú me lavas los pies?
Respondió Jesús y le dijo: Lo que yo hago, tú no lo comprendes ahora; mas lo entenderás después.
  Pedro le dijo: No me lavarás los pies jamás.
Jesús le respondió: Si no te lavare, no tendrás parte conmigo.
 Le dijo Simón Pedro: Señor, no sólo mis pies, sino también las manos y la cabeza.
(San Juan 13: 6 al 9)


Tenemos en estos versos a Jesús y los discípulos en lo que fue la última cena, conocida como la Santa Cena. Evento que sucedió antes de Jesús ser arrestado, condenado y crucificado.

Esta es una conversación que tienen Pedro y Jesús, en lo que nos identificamos, nosotros somos como Pedro y Jesús que fue y sigue siendo el Maestro y Señor por todos los siglos.  De esto obtenemos  grandes enseñanzas, las cuales veremos:

Dijo Jesús: Lo que yo hago, tú no lo comprendes ahora; mas lo entenderás después.

Esto nos enseña que las situaciones o eventos que acontezcan en nuestra vida, si estamos morando bajo la sombra del Altísimo son por una razón. En el momento, no logramos comprender el por qué. Pero en la medida que nos agarramos de las manos de Dios y le pedimos sabiduría, El nos dejará aprender lo que debemos aprender, en todo el Señor nos tiene una moraleja, en beneficio nuestro.

6/3/15

Ayudar al prójimo



Dios te bendiga más! 


Una de las características que distinguen a un buen cristian@ es su disposición de ayudar al prójimo o al necesitado.


avivameentucamino.blogspot.com











Ciertamente en las congregaciones hoy día se contempla la “ayuda” al necesitado, ya sea visitando los hospitales, las cárceles, asilos para ancianos y así por el estilo.  Es decir, que a nivel general el cuerpo de Cristo siempre está presto para ayudar.

En el post de hoy, enfocaremos nuestro lado humanitario de forma individual dirigido al “yo” como persona integral.

Manos a la obra!

Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente.  Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.  De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas. (Mateo 22: 37 al 40).


Todos los mandamientos del Señor se resumen en dos. El primero me parece que todos lo cumplimos: amamos a Dios. Pero  y qué tal del segundo?

¿Amamos a nuestro prójimo como a nosotros mismos?

Muchos podemos creer que para ser “buenas personas” debemos ir a lugares especiales para mostrar que somos caritativos, que nos compadecemos del sufrimiento ajeno.

Pero nos hemos detenido a observar en nuestro entorno cercano, quién puede estar en necesidad, quién está esperando una mano misericordiosa.

27/2/15

La Conversión paso por paso

La conversión




Dios te bendiga más! 



Para el día de hoy tenemos una pequeña reflexión/estudio sobre la conversión, a Cristo. 

Acompáñame: 


avivameentucamino.blogspot.com








Estamos en una sociedad en donde muchas cosas son “normales”, donde:

Levantar falsos testimonio en contra de otra persona es “normal”, porque eso es ser sincero.

Una infidelidad a la pareja es “normal” porque “los hombres son así” y las mujeres dicen  “sí él lo hace yo también puedo”.

La falta de humanidad es “normal” porque no es mi problema es el tuyo.

Hacer a un lado a todo el que se pueda, es “normal” porque hay que tener éxito por encima de la cabeza de quien sea.

Existen una infinidad de razones por las que muchas cosas son normales. Y lo peor de todo, es que cada vez más se pierde la consciencia.  La capacidad del respeto y el pudor.

Necesitamos convertirnos de muchas cosas.

El significado de conversión o convertirse es:

 Que el alma se vuelve del pecado a Dios. El apartarse del pecado es el paso del arrepentimiento, y el volverse a Dios es el acto de fe mediante el cual la salvación se hace posible.

¿A qué o quién nos convertimos? 

A Dios, aceptando a Cristo como nuestro Señor Y Salvador. 

¿Por qué nos convertimos a Dios?

Porque hemos entendido y reconocemos la mala vida que hemos llevado (de pecado), y nos damos cuenta que nuestra alma tendrá un destino al final de nuestros días.

Entendemos que sólo en Cristo obtendremos la paz que buscamos, y nuestra alma si así elegimos el camino de la vida, regresará a las manos de Dios. O en su defecto a un lugar de tormento.