11/11/13

El amor de Dios en mi


El amor de Dios en mí



Muchas bendiciones, misericordia y amor para ti!


Para hoy tenemos un punto de análisis de edificación y bendición a tu vida. Vamos hablar un poco de amor. Palabra tan famosa y buscada por todos. Veremos el amor de Dios en nosotros y hasta donde se extiende.




Iniciamos!!


Mucho se habla y hablamos del amor de Dios, la Biblia nos registra que Dios es amor. Pero vemos el amor de Dios hacia nosotros para salvación de nuestras almas, y alcancemos la vida eterna.


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Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. (Juan 3:16).


En el amor de Dios, envió a su hijo amado su único hijo a tomar el lugar de cada uno de nosotros en la cruz, debido a que todos hemos sido destituidos de la gloria de Dios, siendo así estamos en una posición de enemistad con Dios, por esto Cristo tomó nuestro lugar, para que también fuésemos coherederos juntamente con El y podamos estar en el reino celestial.

Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios. (Romanos 3:23)

Entonces una vez Cristo entra en nuestras vidas, nace el amor del Padre en nosotros.  En este post enfocaremos el amor de Dios en nosotros, así como el alcance del mismo.


Tenemos amor de Dios en diferentes alcances:




Amor por las almas perdidas

Estas son las que no han recibido el mensaje de salvación, aceptando a Cristo como Señor y Salvador de su vida.


Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido. (Lucas 19:10).


Amor al prójimo

Este es uno de los mandamientos más extraordinarios que nos registra la Biblia. El amor al prójimo es para darlo al que tienes más cercano, no se trata únicamente de decir “yo tengo amor por las almas”, el amor de Dios lo demostramos con los más cercanos a nosotros sean creyentes o no creyentes.

Cómo tenemos o demostramos el amor de Dios en nosotros? Lo tenemos y lo hacemos en la medida en que obramos en misericordia, piedad, servicio, desprendimiento para con otros. 
A los  que primero  debemos atender de buena voluntad son a nuestros hermanos de la Fe.

Qué?

Sí.

Es aquí por donde empezamos a nacer en el amor de Dios. A manera de ejemplo imagínate esta situación: “estás en tu congregación y Dios te ha provisto de un buen empleo, y tú conoces que tu hermano en la Fe, Juan está desempleado, no debes esperar a que Juan te pida ayuda, antes que Juan vaya hacia ti, tu primero te acercas a Él, y según tus posibilidades le ayudas. Ojo: según tu posibilidad, no cargarte con los problemas de todos porque son muchos, pero en la medida que tú puedas obrar en misericordia y diligencia estás demostrando que ya el amor de Cristo está fluyendo en ti”. Esto es sólo un ejemplo, porque pueden ser otras situaciones de diferentes magnitudes.


Amor para con la casa de oración de Dios.

Este es un punto importante, de primera instancia creemos que la casa de oración es como si fuera o perteneciera solo al pastor. Y que nosotros como hermanos llegamos cumplimos con el deber y nos vamos.
Es cierto que mayormente hay un cuerpo ministerial formado y establecido, que hay grupos que forman los propios hermanos fuera del cuerpo ministerial, y cuando esto acontece nos acomodamos a que otro haga las cosas.

Si tu congregación es pequeña y Dios pone el sentir en ti de hacer algo, o de donar algo, hazlo!

Muchas veces Dios a ciertas personas les permite ver las necesidades de la iglesia, para que puedan ayudar.
Si tu congregación es mediana, y Dios te permite ver si hay algún tipo de necesidad acercarte a quien tenga a cargo el cuidado del lugar, y exprésale tu sentir. Puedes ser de gran ayuda para tu iglesia.

Ya cuando las congregaciones son grandes, su funcionamiento es diferente, ya están todas las aéreas organizadas y verdaderamente a la oveja la parte que le toca es asistir con regularidad a los servicios y contribuir con sus diezmos y ofrendas, de forma opcional también con su siembra.

Dios también ve cuando sus  hijos tienen amor por su casa, pero no es un amor de palabras, no es un “amor de costumbre: mi familia se congrega ahí, yo me quedo ahí, o si mis amigos están ahí yo me quedo ahí, o esa es la pastora o el pastor que siento que me ministra”, es el amor que exceda los afectos hacia nuestros semejantes.

Ahora bien, yo tengo la convicción que Dios nos lleva al lugar que El quiere que estemos y nos mueve para otro cuando El quiera. Todo según el propósito divino.

Otro alcance que tiene el amor de Dios en nosotros, es que dejamos de ser tacaños para con El, como hay quienes trabajan para conseguir el sustento se vuelven tacaños para con Dios y su obra, cuando hay amor de Dios en esta área damos el diezmo y las ofrendas sin que nos lo recuerden o manden.

El diez por ciento del diezmo es de Dios, sólo de Dios. No tomemos ese 10 por ciento para hacer obras de caridad, el deber es llevarlo al alfolí. Con el restante de las ganancias podemos hacer todas las buenas obras que queramos. En esto seamos justos y claros.


Amor para tu evangelio

Cómo así?

Cada persona como ente individual vive el evangelio diferente, cada quien le da el sentido, el sabor al evangelio que vive.

Entonces nace el amor para con la verdad que profesamos, para con la Fe que tenemos. Cuando tenemos amor por el evangelio que vivimos difícilmente nos apartaremos del camino de Jesús.

No digo que las ofertas/tentaciones/tempestades no llegan, y que desmayamos, pero una cosa es desmayar y seguir aferrados a Dios y otra es desmayar y apartarnos de Dios.


Amor para tu ministerio/llamado

Muchos son las personas que Dios llama para que formen parte de su gran familia, todos una vez que ya somos miembros de la familia, la primera tarea que tenemos es hablarles/predicarles a otros de Cristo y de lo que hace en nuestras vidas, esto es lo primero.

A unos Dios les asigna responsabilidades con mucho peso y a otros con menos peso. Pero todos tienen un peso.

Entonces Dios a través de su Santo Espíritu nos capacita para que ejerzamos nuestro llamado, y para esto necesitamos amor. Amor. Amor.

Si no tenemos amor, haremos las cosas por hacerlas y hasta de forma sistemática.


Amor propio

Amor propio? Qué es eso?

Esto se refiere a que Dios nos ayuda a que tengamos una auto-estima saludable. Equilibrada.

No es un amor egocéntrico para con uno mismo. No. No es eso.

Es una valoración propia, una confianza en nosotros mismos para que podamos ser seres humanos completos y realizar nuestra tarea en Dios y en la vida natural.

Tenemos a Moisés cuando Dios lo llamo una de las excusas que puso fue que era tardo en palabras
.
Entonces dijo Moisés a Jehová: ¡Ay, Señor! nunca he sido hombre de fácil palabra, ni antes, ni desde que tú hablas a tu siervo; porque soy tardo en el habla y torpe de lengua. (Éxodo 4:10).

Pero Dios le contestó:

Y Jehová le respondió: ¿Quién dio la boca al hombre? ¿o quién hizo al mudo y al sordo, al que ve y al ciego? ¿No soy yo Jehová?  Ahora pues, ve, y yo estaré con tu boca, y te enseñaré lo que hayas de hablar. (Éxodo 4:11, 12).

Entonces sea para lo que sea que Dios te ha llamado te capacitará y te ayudará siempre. También esto nos dará confianza para que en los demás aspectos de nuestras vidas tengamos confianza y paz.

Dice la Escritura: quién nos separará del amor de Dios?

Amad@, cuando tenemos un fundamento, y amor, no hay nada, nada, nada, que te haga dejar a Dios. No habrá problemas/dificultades/tentaciones que te hagan separar de Dios.

El es siempre fiel y nos dará la salida a todo problema en su tiempo y voluntad.

Finalmente, Dios en sí mismo es amor, esa es su naturaleza.

Dejemos que Dios sea nuestro amor, que podamos decir: No puedo vivir sin ti Jesús. Te necesito. Te amo Señor. Eres Mi amado Señor.

Si te encuentras en la disyuntiva de que crees no tener amor del Padre en ti, la respuesta es:

Sigamos caminando unidos a Cristo, sigamos leyendo su palabra, en comunión con El siempre que se pueda y orar pidiendo que deposite amor en nuestro corazón.

Que este amor se expanda a todas las aéreas de nuestras vidas!

Paz y Gracia

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